El aceite de oliva "Na Mora", elaborado a partir de las variedades arbequina, picual, empeltre y cornicabra, resume siglos de tradición, clima mediterráneo y cuidado exhaustivo, artesanal y consciente.

Nuestra pequeña isla conoce las artes de la elaboración de aceite desde el siglo VII a.C, de la mano de fenicios, griegos y cartagineses. En el siglo XII ya se exportaba y en el XVI, gracias a un gran avance en los métodos de cultivo y de producción, llegó a constituir la principal fuente de riqueza de los baleares. En la actualidad, podemos presumir de haber adaptado esta tradición milenaria y las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías a la demanda de los consumidores más exigentes y responsables para con el medio natural.

Las características del terreno confieren al aceite sus particularidades mas relevantes. Por un lado la orografía accidentada de los terrenos impide una producción de gran cuantía que posibilita enfocar el esfuerzo de los productores en un mayor control de calidad. Por otro las características del terreno terciario, de naturaleza calcárea, con importante proporción de elemento sólido, ricas arcillas finas y escasa materia orgánica otorgan a la oliva aromas característicos y particulares. No se puede dejar de mencionar la importancia del clima mediterráneo, caracterizado por temperaturas moderadas, inviernos suaves y veranos cálidos que proporciona el perfecto medio para el desarrollo del árbol en condiciones de secano, avanzando incluso la época de recogida en relación a otras partes del país.

La conjunción de todos estos factores, da lugar a un aceite de características organolépticas diferenciadas. La oliva madura confiere dulzura y suavidad, mientras que la oliva verde afruta, amarga y confiere un toque de picante al que ningún paladar puede resistirse.

  • Aceite de oliva
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